JULIA
AUTORRETRATO CAÓTICO Mi cabeza es ligera como el viento y vuela como un águila, mi cuerpo es pesado y remolón como un oso viejo. En cuanto me descuido sestea. El reto de cada día es superar la pereza. Si lo consigo me siento plena. A poco que haga me felicito a mi misma y estoy encantada de haberme conocido. Se me dan bien las palabras y disfruto jugando con ellas. Me gusta la brisa fresca de levante y sumergirme en la luz azul turquesa del mar y quedarme así quieta viendo la superficie desde abajo y más allá el azul más profundo. No quisiera quedarme sin bailar el swing, pero lo veo poco probable. Los demás han sido muy importantes en mi vida, sobre todo hasta los 50. Siempre quise tener un grupo de amigos, pero nunca supe elegir. Mi ego se deslumbra con espejismos y me invento almas inexistentes, que se diluyen en cuanto tocan tierra. Cada día aprecio más una charla inteligente. Disfruto con demasiada pasión un plato bien cocinado. Prácticamente no queda nadi...