REUNIÓN FAMILIAR
TAREA: Escribir un relato a partir de varios supuestos prefijados.
Que incómoda situación he provocado. Creo que Inés y Roser nunca
habían estado juntas. Son dos mundos tan diferentes.
Pero para mí las dos son transparentes.
A Inés, en este momento no le importa nadie de los que están aquí.
Su mirada anda perdida entre las nieves del Beithrom en el invierno de 2015,
cuando nos encontramos en aquel grupo de montaña desafiando los cuatromiles de
los Alpes. Repasa las largas conversaciones sobre el cambio climático y el
agotamiento del sistema capitalista, sobre los valores y el sentido de la vida,
a oscuras, al calor de la chimenea del hotel con el brillo de las llamas
reflejándose en nuestros ojos y aquel latido intenso que nos empujó hasta
fundirnos en un abrazo interminable. De vez en cuando su mirada vuelve al
presente y se pasea desconcertada por esta escena absurda, que le resulta
incomprensible, imposible.
Roser, sin embargo, está pasando cuentas de todo lo entregado,
desde nuestros 15 años, de los años de espera hasta mi doctorado, de la ilusión
con que hicimos nuestra esta casa de Pedralbes, seleccionando juntos cada cosa
que queríamos conservar y destinándole su lugar en nuestro mundo. La llegada de
Arnau, todo paz y ternura, y, después Carles, ese chispazo de alegría. Verlos
crecer. Tantos momentos compartidos creyendo que lo nuestro era especial e
indestructible. Su fe ciega en mí. Todo por tierra. “No haber sido capaz de
resistir la tentación de una mirada encandilada por la admiración de una casi
adolescente. ¡Ese puto ego masculino!” Ella sabe mantener la compostura,
elegante, discreta, rígida y aparentemente fría. Pero puedo adivinar como su
mirada se pasea de la tristeza al odio con cierta alegría justiciera.
Gerau, ese hermano mío que me ha eximido de ocuparme de
Construcciones Giralt y me ha permitido ser catedrático de Antropología de la
UAB. Gerau, siempre responsable, se ha ocupado de organizarlo todo, papeles,
trámites, actos, llamar a los periódicos, no olvidar a nadie. Lo demás está
aplazado, él es el pilar de la familia, no puede detenerse. Solo repasa una y
otra vez la lista de compromisos para asegurarse de que todo está controlado.
Como siempre, no pierde de vista a Roser. Siempre he sabido que nunca me había
perdonado que fuera mía.
Arnau, ¡cómo se parece a mi!, pero guarda la compostura como su
madre, ni un gesto, la mirada clavada en el ventanal que da al jardín. Apenas
si se aprecia que, de vez en cuando, aprieta las mandíbulas. Solo desea salir
de aquí cuanto antes, tal vez ahora pueda embarcarse en el Rainbow Warrior.
Carles, sin embargo, no puede contenerse, trata de refugiarse en su madre, en
su hermano, no entiende su silencio. Me mira desconsolado, como preguntándome
¿Y ahora qué, papá?
El que anda verdaderamente descompuesto es Ernest. Aparte de ser un
desastre, no tiene buena suerte este chico. Tenía desesperada a mi hermana
Àngels, Derecho, Economía, ADE, todo lo había probado, pero solo lo veía
disfrutar conduciendo el deportivo que le regalaron al cumplir los 21. Ya que
no hacía marcha decidieron que empezara a trabajar como agente de seguros de
Catalana Occidente, la compañía de la familia Salisach, su familia paterna.
Acababa de estrenarse y ayer vino a darme el sablazo —venga tío contrátame un
seguro de vida, mira, son una inversión segura, con una prima de 800 euros
anuales, le garantizan el porvenir a tu familia. No me pude negar, le extendí
un cheque a nombre de la empresa y firmamos todos los papeles. Ahora, Ernest
puede elegir: o rompe los papeles y el cheque y miente a mi familia, que es la
suya, o tiene que dar la cara en la empresa con este estreno ruinoso
Porque justo anoche algo estalló en mi cabeza y, contra todo
pronóstico, caí fulminado, nada se pudo hacer.
Todo fue tan rápido que no me dio tiempo a ver esa luz al final del
túnel. Tampoco vi pasar mi vida como una película de cine mudo. Sencillamente
no he podido realizar que estoy muerto, por eso me encuentro aquí suspendido
entre dos mundos, contemplando atónito y clarividente esta tensa y fría
despedida.
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